Paleolítico
Los orígenes de la Prehistoria lorquina
se remontan al Paleolítico Inferior
(1.800.000-95.000 a.C.). Los primeros
pobladores del territorio de Lorca
fueron nómadas y
se desplazaban en busca de alimentos que
obtenían a través del carroñeo,
la caza y la recolección. Vivieron
al aire libre en las orillas de los ríos
y en pequeños grupos.
Los vestigios más antiguos,
fechados alrededor del 120.000-95.000 a.C.,
son unos útiles de piedra (bifaz,
raedera, raspador…), encontrados en
las terrazas del río Turrilla. Para
la confección de estas herramientas
se utilizaba el sílex, piedra dura
y resistente que al golpearla deja unos
filos cortantes que servirían para
trocear animales, cortar pieles, perforar
madera, etc. Se utilizaron también
otros materiales (madera, hueso, fibras
vegetales y animales) que no se han conservado
hasta nuestros días.
En el Paleolítico Medio (95.000-32.000
a.C.), los pobladores habitaron también
grietas y abrigos, usaron el fuego y fabricaron
instrumentos, como puntas de lanza y raederas.
La excavación de Cueva Perneras (Ramonete)
ha permitido documentar que la pesca y el
marisqueo fueron el complemento de la dieta
alimenticia. Otros abrigos habitados estacionalmente
son el Barranco de la Hoz (Zarzadilla de
Totana) y el Cerro Negro de Jofré
(Zarcilla de Ramos).
En el Paleolítico Superior (32.000-9.000
a.C.) se perfeccionó la técnica
de elaboración de los útiles
y se realizaron las primeras manifestaciones
artísticas, de carácter
mágico-religioso, como la pintura
rupestre en cuevas y abrigos, así
como los grabados en hueso o piedra y las
esculturas. En Lorca se han encontrado pinturas
rupestres en los abrigos de la sierra del
Gigante y de la Culebrina: El Mojao (destruido
en 1990), Los Gavilanes y Los Paradores.
La UNESCO declaró, el 2 de diciembre
de 1998, el arte rupestre de la
franja mediterránea como
Patrimonio Mundial, ya
que constituye el mayor núcleo de
arte rupestre de Europa y ofrece un retrato
excepcional de la vida del ser humano en
un periodo esencial de la evolución
cultural humana.