• Semana Santa Lorca

    2 MARZO Blog Lorcaturismo

    La Semana Santa de Lorca desde el corazón de un lorquino

    La Semana Santa de Lorca desde el corazón de un lorquino
    Semana Santa

    Javi Martínez, lorquino y apasionado de la Semana Santa de Lorca, ofrece un relato personal y sincero a todos los que vienen por primera vez a vivir nuestros días grandes. 

    A usted que viene por primera vez

    Lorca es una ciudad con tantas iglesias como bancos vacíos, con más campanas que bares, y más oro que riqueza. Un Papa comer carne en Viernes Santo nos permitió, a la misma vez que nos convalidaba una semana por todo el curso de religión. No es hipocresía que nos demos golpes de pecho de ser cristianos sin ir a misa en todo el año, es que aquí lo dejamos todo para septiembre, que es en marzo. Me dirá usted que soy un vago, que es mentira lo que siento, que nuestra pasión es más pagana que otra cosa, yo le diré que tiene toda la razón del mundo, porque no hay razón que entienda un sentimiento tan profundo, ni nota que valore la fe más luminosa.

    Lorca, tan antigua que convierte el tiempo en arena y la esparce en forma de alfombra para que desfilen los nominados a dejar huella en la historia. Esta ciudad es como un palacio empapelado de papiros y pergaminos, la residencia estival de dioses, faraones, princesas y reyes, porque solo hay algo mejor que el cielo, y son estas cuatro paredes. Ellos se prestan a repetir cada año la misma batalla. El final está escrito. Los dioses contra Dios, y contra Dios, el destino.

    No me mire así, que no es ninguna locura, mire mejor al frente, que está empezando la procesión y como esta, ninguna.

    Ahí viene el estandarte, bordado en seda, oro, pasión y riesgo. Sí, no es una foto ni una pintura, está hecho a base de oraciones hiladas por bordadoras de clausura. Así empieza nuestra procesión, con un pendón de guerra que avisa a todo aquel que no quiera que Dios venza.

    Y ahora viene lo bueno, y con ello algunos malos, Egipto y Roma, en carroza, carro o a caballo. ¿Ves eso de allí al fondo? Es la fuente del Óvalo. Dicen que es como una máquina del tiempo. Ahí el cielo se convierte en agua, y el agua en vida luego. Desde lo alto un vigía, el regidor de la escena, que con la Historia y la Bíblia por guión, ordena a quien le toca salir y a quien no.

    Para sentarse aquí no hace falta venir bien vestido, ni con joyas ni con galas. Esto es el mundo del revés, el cielo está en la tierra, y las estrellas en la carrera; son ellos los que se ponen sus mejores trajes solo para que tú los veas. Ahí va Moisés, Nerón, Trajano, Julio César y Cleopatra, y después vendrán Octavio, Constantino, el Rey David o la reina de Saba. Como ves aquí, tienes que tomar partido por un color, es la única norma que se respeta, da igual que seas humilde o el hombre más poderoso del planeta.

    Y después de lo bueno, lo mejor. Es de noche pero en Lorca ha salido el Sol. Ya me dirá ahora si esto es razón o sentimiento, y si no mire en sus mejillas a ver si le miento. Aplauda, levántese y aplauda que aquí no cabe el silencio mientras mis vecinos rezan en voz alta. Da igual si está a este lado o al otro del muro, porque ante Madre e Hijo no hay dos pueblos sino uno.

    No se vaya usted a escandalizar, que la rivalidad es una flor con espinas. Hay que saber cogerla para no pincharse y repartir pétalos por todas las esquinas. Y cuando se marchite en el ocaso del último domingo, vuelva a plantar la semilla, para que nazca otra vez por febrero, cuando los tambores hagan vibrar la tierra y así brote de nuevo.

    Aquí tiene dos pañuelos tan puros como el cielo. Elija el que más le guste y áteselo al cuello. Respetaré su decisión, su bandera, su himno, su Madre y su patria. Y no me diga que lo que ha visto no lo comprende, porque esto no se entiende, se siente.

    Y si no lo siente, pues se siente.

    Javi Martínez

    << Volver

    CATEGORÍAS

    ARCHIVO